Recolección participativaMás que una actividad, un momento de unión
No hace falta ser viticultor para participar en la vendimia. Cada año, varias fincas abren sus viñedos a los vendimiadores durante una mañana o un día entero. La gente viene en familia, como enamorados, con amigos, a veces incluso solos. Con la promesa de marcharse con la cara enrojecida por el sol, las manos un poco manchadas y la mente llena de imágenes que ninguna pantalla puede capturar.





















