Buenos díasPrimeros pasos en la web del Hellfesten Clisson
La microaventura comienza en la estación de Nantes. Sólo se tardan veinte minutos en tren en llegar a Clisson. El viaje continúa a pie desde la estación, por las calles de Clisson. Esta ciudad, de piedras rubias, tejados rojos y calles inclinadas, tiene un sabor italiano y un ritmo de vida diferente.
A medida que se avanza, el mundo cambia. Los campanarios dan paso a instalaciones metálicas, y la proximidad del recinto del Hellfest se hace sentir: los volúmenes se elevan, las texturas cambian, y la imaginación se apodera de uno.
Este museo al aire libre de 21 hectáreas es una obra de arte colectiva. Guitarras monumentales, Hellfists, árboles del Hellfest: cada escultura cuenta la historia de un movimiento que ha pasado a formar parte del patrimonio local.
El recinto ha sido diseñado por artistas relacionados con el mundo del metal, en un entorno inspirado en la mitología, los símbolos religiosos y el imaginario medieval. Es una exploración libre y cruda, llena de detalles por desenterrar.
Quizá puedas disfrutar de un momento especial a solas con Lilith. El Guardián de las Tinieblas, una quimera híbrida concebida por La Máquina, descansa a veces en el recinto.






























