Las vides estructuran el paisaje de la Vignoble Nantais#. Abrazan los valles, bordean las laderas y discurren junto a los ríos. Esta geografía de contrastes confiere a los viñedos del Loira sus líneas suaves y siempre cambiantes. Sólo la denominación Muscadet-Sèvre-et-Maine abarca más de 6.000 hectáreas.
Este terruño descansa sobre suelos heredados del Macizo Armoricano: gneis, granito, esquisto, gabros… Antiguas rocas que nutren las viñas. El melón de Borgoña, única variedad de uva autorizada para el Muscadet#, produce vinos secos, minerales y de aromas delicados. Cada parcela cuenta su propia historia. Cada finca revela su propia firma.
El trabajo de la viña sigue un ciclo riguroso: poda en invierno, vendimia en primavera, vendimia en septiembre. Algunas fincas vendimian a mano, otras lo hacen mecánicamente. Pero todas comparten la misma exigencia y el mismo amor por su terruño.





































